WHIPLASH

Imagen de la película

Cartel de la pelicula whiplashUna amiga a la que reconozco criterio porque lee mucho y ve mucho cine y series me recomienda tres películas para el verano, una de ellas es “Whiplash” que me ha defraudado profundamente con lo que pondré en entredicho recomendaciones posteriores.

Una novela no difiere mucho de una película, en ambos medios uno escrito, otro audiovisual, los autores intentan contar una historia para entretener pero con el trasfondo de enviar un mensaje, una moraleja o una denuncia, por ejemplo.

Esta película cuenta con buena clasificación en esta página (7,8) y fue galardonada con varios premios, entre ellos 3 Oscar en 2014, siempre referidos al mejor actor de reparto (J.K.Simmons), al montaje y al sonido. Aunque no puedo negar que Simmons hace su trabajo, pienso que los demás competidores debieron ser bastante mediocres aquel año para que él se llevara el premio.

Durante la película J.K. Simmons, se dedica prácticamente en exclusiva a lanzar improperios e insultos a sus alumnos de conservatorio, poner cara de malo, protagonizar escenas de histeria y lanzar toda clase de tacos como, la puta que os parió, gordos de mierda, cagones, mariquitas, etc…, y uno se pregunta por qué exigimos a nuestros chicos que hablen bien si nos permitimos este tipo de películas ¿qué les estamos enseñando? Pasaba con las películas de mi época juvenil, cuando todos los actores y actrices fumaban como cosacos, vamos que encendían un cigarro con otro, cómo podían pretender que todos nosotros no deseáramos fumar.

En cuanto a mensaje o trasfondo lo único que encuentro es una justificación a la corriente neoliberal que promociona ese mundo competitivo bandera de la derecha que gobierna el mundo. Solo vale lo mejor, el mejor, la mejor y eso es lo que debemos perseguir aunque por el camino se pierdan toda una gama maravillosa de grises. Tres baterías, los tres buenos, pero solo puede quedar uno, a los otros los tiramos a los cerdos o lo que es lo mismo a vender pizzas o hamburguesas en un cutre local de barrio ganando un sueldo de mierda y quemando sus días al tiempo que acumulan calorías innecesarias.

El actor protagonista Miles Alexander Teller, estadounidense nacido en Pensilvania ha obtenido algunas consideraciones por su participación en otras películas como “The Spectacular Now” pero aquí no le dan oportunidad alguna de lucirse y su interpretación es deprimente.

Por último decir que estamos ante ese tipo de películas totalmente previsible, desde que empieza sabes ya que va a terminar bien y termina bien desde el concepto complaciente del humano que solo acude a una sala de cine para pasar el rato. En mi caso es doloroso porque para nada entiendo que la competitividad tenga que marcar la marcha y el progreso en este mundo. La sociedad es un inmenso hormiguero y ninguna hormiga es genial, todas son eficientemente mediocres y grises pero llevan en la tierra quince veces más años que nosotros y seguirán cuando nosotros nos hayamos extinguido.

FacebooktwitterFacebooktwitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *