MENTIROSA COMPULSIVA

Cristina Cifuentes

Aunque sea esta una práctica tan poco extendida entre los políticos españoles, me pregunto cómo sigue Cristina Cifuentes en el cargo, es decir, sin dimitir, cuando ha quedado claro que es una mentirosa compulsiva.

Después de que la prensa denunciara la falsedad de dos de las tres firmas que autentificaban su master, se presentó en el Parlamento con más cara que espalda para asegurar, a sabiendas de que mentía, que todo es una conjura y, aseverando igualmente que defendió su título dando pelos y señales. Y todo eso el día antes de que El Confidencial publique que la presidente del tribunal, es decir, la tercera firmante, ha confesado no solo que no es su firma sino que dicho tribunal nunca existió y que ella nunca evaluó un trabajo de Cifuentes.  Y digo a sabiendas porque solo una mentirosa compulsiva emprende una huida hacia adelante con tan pocas garantías.

Hasta el presente asunto del master era entre los políticos del Partido Popular una de las que mejor me caía pero ahora a la vista de cómo está llevando el asunto me parece lo peor porque el mayor pecado de un político es carecer de credibilidad, cosa que por otro lado no es de preocupar en demasía porque está claro que su partido se la va a quitar de encima en cuando encuentre un sustituto para la comunidad madrileña pues seguramente a tenor de la manera en que se han precipitado los acontecimientos no lo tenían previsto.

Es terrible que el partido en el gobierno y que todavía está como líder en las encuestas que los medios publican aunque haya perdido la capacidad de gobernar en solitario, tenga en sus filas tanto corrupto, mentiroso y farsante. Basta con entrar en las webs, tanto locales como de la comunidad o de España, los estudios que exhiben los políticos del Partido Popular son sumamente exiguas, carreras cortas, cursos, bobadas de poca enjundia que raramente exigen gastar coderas, sin embargo, como si eso en si mismo otorgara cualidades, siguen trepando dentro de las estructuras que tienen creadas. Y para colmo, como ha quedado patente, los pocos que tienen estudios los vamos a tener que poner también en cuarentena porque pueden ser falsos o inventados.

Desde mi punto de vista, la mejor carrera no es la de estudiar y luchar por buscar un master o doctorado, lo más restable es apuntarse a Nuevas Generaciones y desde ahí trepar a fuerza de ser dócil, manejable y obediente. Está chupado jóvenes.

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