FOODIE LOVE

Fotograma

Isabel Coixet es la guionista y directora de esta primera mini-serie de 8 episodios que HBO estrenó este mes. Al tratarse de 8 episodios de poco más de 30 minutos, es decir 4 horas en total más o menos, se puede ver de un tirón y por ello me dio la impresión de tratarse de una película un poco larga. He visto de esta cineasta otras tres películas: La vida Secreta de las palabras, La librería y Elisa y Marcela y sin llegar a entusiasmarme ni emocionarme en exceso ninguna de ellas y esta tampoco, me dejaron indiferente.

En Foodie Love se ocupa de esos primeros momentos, quizá los más interesantes y atractivos de una historia de amor que se dan cuando esta se engendra y para ello utiliza todo el arsenal disponible por un cineasta, imágenes, luz, olores a través de la comida, el ingenio y la mentira como aliada de la verdad para poder tejer mimbres, la música y los silencios.

Dicen, que los budistas, cuando miran las ramas de un árbol, aprecian, más que sus hojas, los espacios libres que quedan entre ellas y esta serie tiene mucha mística oriental. Al margen de los cameos de los que no voy a hablar, para dejarlos merced al descubrimiento que hagan los espectadores, contiene algunos guiños o referencias a otros cineastas como Bertolucci y su Ültimo tango en París o a Nagisa Ōshima y su Imperio de los sentidos.

Hay dos escenas que me gustaron especialmente. En una de ellas una japonesa dueña de un restaurante que, vestida de ama de casa realiza una danza al tiempo que una voz en off afirma que el día que no danza el ramen que cocina no está tan bueno. Y otra escena en la que los protagonistas escenifican en broma una pelea en la cocina arrojándose comida uno a otro, totalmente desnudos y poniéndolo todo perdido.

Cuenta con una puntuación en Folmaffinity de 6,4 y una SINOPSIS que dice lo siguiente:

Una pareja, ambos apasionados de la gastronomía, tienen una cita tras contactar a través de una app para amantes de la comida. Los dos comienzan a conocerse, con las dudas típicas de los primeros pasos de una posible relación, visitando diversos restaurantes, con la incertidumbre del presente y el recuerdo de las heridas sentimentales causadas por relaciones anteriores. El sabor amargo de una relación puede durar mucho tiempo, pero siempre hay un plato nuevo por descubrir, y entonces las emociones vuelven. Miedo, deseo, embriaguez. El amor, como la cocina, es lanzarse al vacío con los ojos cerrados.

Destacar el trabajo de los actores protagonistas la actriz catalana Laia Costa que está muy bien y el actor argentino Guillermo Pfening que para mi gusto se sale. En definitiva una serie en la que, sobre todo se come, se bebe y se folla con el fondo de una música bien elegida, resultando especialmente agradable de escuchar a Mina en una versión remasterizada de Grande-grande y hacerlo en el momento preciso.

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TRAILER OFICIAL

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